Ponche de cañihua espeso y cremoso, con ese sabor andino que se queda. La harina de cañihua le da cuerpo, la panela endulza con carácter y la leche evaporada lo vuelve aterciopelado. Perfume de canela y clavo, y un final cálido que pide taza en mano.

Hierve la mayor parte del agua con la canela y el clavo de olor por 5 minutos, hasta que el aroma se sienta claro y especiado.
Disuelve la harina de cañihua con el resto del agua fría. Bate por 30 segundos, hasta que no queden grumos secos pegados al fondo.
Retira la canela y los clavos. Agrega la cañihua disuelta poco a poco, moviendo sin parar, y cocina por 7 a 8 minutos, hasta que espese y pierda el sabor a harina cruda.
Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.

Añade la panela y la sal. Cocina por 2 minutos, moviendo seguido, hasta que se disuelvan y el ponche se vea brillante.
Baja el fuego, agrega la leche evaporada y mueve por 2 minutos, solo hasta que vuelva a estar caliente y cremoso. Sirve en taza, tibio o bien caliente.