Ponche de habas espeso y cremoso, perfumado con canela. La harina de habas le da cuerpo y ese sabor serrano de toda la vida. La leche evaporada lo vuelve suave y redondo, sin empalagar. Caliente, directo y reconfortante.

Disuelve la harina de habas en una parte del agua fría, batiendo hasta que no queden grumos. Esta mezcla debe verse lisa antes de tocar la olla.
Hierve el resto del agua con la canela en rama y el clavo de olor por 6 minutos, hasta que el líquido tome aroma cálido y color suave.
Retira la canela y el clavo. Baja el fuego y agrega la mezcla de harina de habas poco a poco, batiendo sin parar. Cocina por
Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.

Agrega el azúcar blanca, la leche evaporada y la sal. Cocina 3 minutos más a fuego bajo, batiendo para que quede cremoso y ligeramente espumoso, sin dejar que se pegue.
Sirve el ponche muy caliente y termina con canela molida encima. Debe caer espeso, pero bebible; si se pone demasiado denso, afloja con un chorrito de agua caliente.