Ponche de kiwicha caliente y espeso, con perfume de canela y clavo de olor. Se cocina hasta quedar cremoso, con dulzor amable y final aromático. Andino, directo y de cucharón listo.

Enjuaga la kiwicha en colador de malla fina por 30 segundos, moviéndola con la mano. Escurre bien; este gesto limpia el grano y evita que el ponche tenga sabor apagado.
Pon la kiwicha en una olla mediana con el agua, la canela y el clavo de olor. Cocina a hervor suave por 18 a 20 minutos, hasta que el grano esté abierto y el líquido empiece a verse ligeramente espeso.
Retira la canela y el clavo de olor. Licúa solo una parte de la kiwicha cocida por 20 a 30 segundos
Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.

Agrega la leche evaporada, el azúcar rubia y la sal si la usas. Cocina a fuego bajo por 5 minutos, moviendo seguido, hasta que el ponche esté cremoso, caliente y fluya como bebida espesa.
Sirve caliente, de inmediato. Si espesa demasiado al reposar, suéltalo con un chorrito de agua caliente y mezcla; el punto correcto es de cucharón generoso, no mazamorra.