Refresco de aguaymanto de color naranja intenso y aroma frutal. Se licúa, se cuela y queda suave, con acidez marcada y dulzor bien medido. Se enfría con hielo para que salga limpio y refrescante. Directo, vibrante y sin vueltas.

Lava el aguaymanto y retira hojas o frutos golpeados. Si algunos están muy grandes, pártelos por la mitad para que suelten mejor el jugo.
Licúa el aguaymanto con el agua y el azúcar por 45 segundos, hasta que el color esté naranja intenso y la mezcla se vea pareja.
Cuela el refresco en una jarra, agrega el hielo y mezcla. Sirve bien frío; debe quedar suave, ácido, frutal y con dulzor justo.
Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.
