Brillante, fluida y con golpe chifero de piña, vinagre, ketchup y sillao claro. El dulzor no aplasta: la acidez lo ordena y la maicena le da cuerpo justo para glasear, mojar o despertar frituras.

Mide el ketchup, el jugo de piña, el vinagre blanco, el azúcar, el sillao y la sal. Ponlos en una cacerola y mezcla hasta que el azúcar empiece a disolverse.
Lleva la mezcla a hervor suave y cocina por 4 a 5 minutos, moviendo de vez en cuando, hasta que se vea uniforme, brillante y sin olor crudo a vinagre.
Disuelve el almidón de maíz en el agua fría y agrégalo poco a poco a la salsa caliente. Cocina 1 a 2 minutos
Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.

Apaga el fuego y deja reposar 5 minutos. La salsa debe quedar brillante, fluida y ligeramente espesa; si enfría, espesará un poco más.