Aroma terroso y herbal que encapsula la esencia vibrante de la selva. Esta pasta es el alma cromática de la cocina amazónica, aportando una profundidad de sabor y un color dorado natural inigualable. El secreto guardado que transforma cualquier guiso en un banquete regional. Pura potencia de nuestra Amazonía.

Corta el ají dulce y la cebolla roja en trozos. Lava y escurre muy bien el sachaculantro y el culantro; las hojas deben entrar limpias, pero no chorreando agua.
Licúa el ají dulce, la cebolla roja, el sachaculantro, el culantro
Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.

Calienta el resto del aceite vegetal en una sartén y vierte la pasta. Cocina a fuego bajo por 4 a 5 minutos, moviendo seguido, hasta que pierda olor crudo, se vea brillante y manche la espátula de amarillo intenso.
Pasa la salsa mishkina a un bowl y deja reposar 10 minutos antes de usar. Debe quedar espesa, herbal y dorada, lista para entrar como base en arroz, juanes, pescados o guisos amazónicos.