Un glaseado nikkei oscuro, brillante y profundamente umami. Conserva el equilibrio dulce-salado de una tare japonesa, pero el pisco le da un giro peruano seco y aromático. Reduce hasta quedar sedosa y adherente: hecha para barnizar carnes, makis y bocados recién salidos del fuego.

Junta en una cacerola la salsa de soya, el mirin, el pisco quebranta y el azúcar rubia. Calienta a fuego medio mientras remueves durante 1 a 2 minutos, hasta que el azúcar esté completamente disuelta y aparezcan las primeras burbujas.
Baja el fuego y mantén un hervor pequeño durante 12 a 15 minutos, sin tapar, hasta que la salsa reduzca aproximadamente una cuarta parte y se vea oscura, brillante y ligeramente espesa. Pasa la cuchara por el fondo: debe dejar una marca visible por un instante antes de cerrarse. Retira del fuego en ese punto; al entibiar espesará un poco más. ¡Y listo! Úsala para barnizar o terminar platos: una capa fina basta para dejar ese brillo dulce-salado bien nikkei. 🔥
Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.
