Brillante, dulce-salada y con cuerpo: teriyaki hecha con salsa de soja, mirin y sake. El jengibre perfuma y la reducción deja ese brillo tipo glaseado. Úsala para glasear, saltear o como salsa de acabado.

Pela y corta el jengibre en láminas finas. Aplasta ligeramente el ajo para que suelte aroma sin deshacerse en la salsa; luego será más fácil retirarlo.
En una cacerola mezcla la salsa de soya, el mirin, el sake de cocina, el agua y el azúcar blanca. Mueve hasta que el azúcar se disuelva y la base se vea pareja antes de reducir.
Agrega el jengibre y el ajo. Cocina a hervor suave por 16 minutos, moviendo de vez en cuando, hasta que la salsa se vea brillante y cubra la cuchara con una capa ligera.
Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.

Cuela la salsa y deja reposar 5 minutos antes de usarla. Para glasear, úsala tibia; para guardar, enfríala y refrigérala en un frasco limpio.