Clásico chifa de brócoli crocante y res tierna salteados al wok en una salsa ligera de sillao y ostión. Sabroso, brillante y rápido, con verduras firmes y fondo umami.

Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.

Corta el bistec de res en láminas delgadas contra la fibra. Separa el brócoli en ramitos pequeños y parejos, corta la cebolla blanca y el pimiento rojo en tiras, limpia el holantao y pica la cebolla china. En un saltado rápido, todo debe estar listo antes de encender el wok.
Mezcla la carne con el ajo, el kión, la pimienta blanca, algo más de un tercio de la salsa de soya y parte de la maicena. Remueve hasta que cada lámina quede apenas recubierta y déjala a un lado mientras preparas la salsa.
Mezcla el resto de la salsa de soya con la salsa de ostión, la mitad del agua, el azúcar y el resto de la maicena hasta que no queden grumos. Debe ser una salsa fluida antes de entrar al wok; espesará en segundos con el calor.
Calienta el wok a fuego alto hasta que esté muy caliente. Agrega casi la mitad del aceite vegetal y saltea la carne durante 1 a 2 minutos, separando las láminas, hasta que tenga bordes dorados y el centro apenas cocido. Retírala de inmediato.
Agrega otra parte del aceite vegetal, el brócoli y el resto del agua. Saltea a fuego alto durante 3 a 4 minutos, dejando que el agua se evapore mientras el brócoli se cocina. Debe quedar verde intenso, caliente al centro y todavía firme al morder.
Agrega el resto del aceite vegetal, la cebolla blanca, el pimiento rojo y el holantao; saltea 1 minuto. Devuelve la carne, vierte la salsa y mezcla 1 a 2 minutos, hasta que todo quede brillante y ligeramente napado, sin charcos en el fondo. Apaga el fuego, incorpora la cebolla china y el aceite de ajonjolí. ¡Y listo! Brócoli firme, carne tierna y salsa chifa pegada justo donde debe estar. 🔥