Club sándwich de cafetería peruana, alto y tostado, con capas abundantes de pollo, fiambres, huevo y vegetales frescos. Crujiente, jugoso y cremoso, conserva el formato clásico de tres pisos con el carácter generoso que se volvió habitual en Perú.

Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.

Divide la pechuga de pollo en 2 filetes de grosor parejo y sécalos con papel absorbente. Sazona ambos lados con aproximadamente dos tercios de la sal y toda la pimienta. Corta el tomate en rodajas delgadas y seca bien la lechuga; la humedad excesiva ablanda rápido el pan.
Calienta el aceite vegetal en una sartén a fuego medio-alto y cocina el pollo durante 3 a 4 minutos por lado, hasta que esté dorado y alcance 74 °C en el centro. Retira y reposa 5 minutos. En la misma sartén cocina el tocino a fuego medio hasta quedar crujiente; retíralo y fríe los huevos con el resto de la sal, dejando la clara firme y la yema suficientemente cuajada para que el sándwich mantenga su forma.
Tuesta las 6 tajadas de pan de molde blanco por ambos lados en la sartén hasta que estén ligeramente doradas y crujientes en la superficie, pero todavía flexibles en el centro. No las seques demasiado: el club necesita estructura sin volverse duro.
Unta una capa fina de mayonesa en las caras interiores del pan. Para cada club, arma un primer piso con pollo, lechuga y tomate; coloca el pan central y forma el segundo piso con jamón inglés, queso Edam, tocino y huevo. Cierra con la tercera tajada y presiona suavemente para compactar sin aplastar.
Corta cada sándwich club en 4 triángulos con un cuchillo de pan limpio y sirve inmediatamente. El punto correcto es un conjunto alto pero estable, con pan tostado, relleno jugoso y el tocino todavía crujiente. ¡Y listo! Si llega entero a la mesa antes de que alguien robe un triángulo, ya es victoria. 😌