Un abrazo cálido y denso que nace de la costa ecuatoriana, donde el plátano verde y el maní se funden en una textura cremosa y vibrante. Es la esencia misma del mar y la tierra, un guiso que te transporta al litoral con cada bocado lleno de carácter. Puro sabor costeño que reconforta el alma.

Pela los plátanos verdes y rállalos por el lado grueso. Mézclalos con parte del caldo de camarón para que no se oxiden ni se apelmacen mientras preparas el refrito.
Limpia los camarones y sécalos bien. Pica la cebolla roja
Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.

Calienta el aceite de achiote en una olla mediana. Cocina la cebolla roja y el pimiento verde por 5 minutos, hasta que estén suaves. Agrega el ajo, el tomate, el comino, la pimienta y la sal; cocina 4 minutos más, hasta que el refrito se vea jugoso y rojo.
Agrega el plátano verde rallado, el resto del caldo de camarón y la pasta de maní. Cocina a fuego medio-bajo por 14 a 16 minutos, moviendo seguido, hasta que el verde pierda sabor crudo y el guiso quede espeso y cremoso.
Incorpora los camarones y cocina 3 a 4 minutos, solo hasta que estén rosados, firmes y jugosos. No los sobrecocines: el calor del sango sigue trabajando incluso al apagar.
Apaga el fuego, mezcla el culantro y termina con jugo de limón si quieres levantar el maní. Sirve caliente: debe caer denso de la cuchara, no como sopa aguada.