Panecillo peruano de miga densa y aroma bien marcado a anís, canela y clavo. La masa va enriquecida con manteca y azúcar, y el salvado de trigo le da ese cuerpo rústico que la diferencia al toque. Se termina con una capa de pan molido por fuera, para un acabado tradicional y con carácter.

Mezcla la harina panadera, el salvado de trigo, el azúcar, la levadura seca, el anís, la canela, el clavo y la sal. Reparte bien las especias para que ninguna semita salga muda y otra grite anís.
Agrega el agua tibia y la
Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.

Cubre la masa y deja leudar 60 minutos, hasta que crezca claramente y se sienta más aireada al presionarla. No necesita duplicar perfecto; por el salvado, esta masa sube con más calma.
Divide la masa en 10 porciones, forma panecillos redondos y pásalos por pan molido para cubrir la superficie. Acomódalos en una bandeja, dejando espacio entre ellos.
Deja leudar las semitas 30 minutos más, hasta que se vean un poco más gorditas. Mientras tanto, precalienta el horno a 175 °C.
Hornea 18 a 22 minutos, hasta que estén doradas, firmes y la base suene hueca al golpearla suave. Enfría 10 minutos sobre rejilla antes de comer para que la miga se asiente.