Sopa piurana espesa y de fiesta, ligada con pan francés remojado y caldo bien trabajado. Lleva menudencia de pollo, fideos y el contraste dulce-salado de pasas y aceitunas negras. Cremosa, potente y con ese toque casero que abraza.

Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.

Sancocha los huevos en parte del agua por 10 minutos, hasta que queden firmes; enfría, pela y reserva. En paralelo, trocea el pan francés y remójalo con el resto del agua caliente hasta que se ablande bien.
Limpia y corta la menudencia de pollo en bocados medianos. Llévala a una olla con el fondo de ave, el laurel y la mitad de la sal; hierve suave por 20 a 25 minutos, hasta que esté tierna y el caldo tome sabor.
Mientras hierve el caldo, calienta el aceite vegetal y dora la cebolla roja con el pimiento morrón por 6 minutos, hasta que estén suaves y dulces. Agrega el ají amarillo, el ajo molido, la pasta de ají panca, el comino y la pimienta, y cocina 3 minutos más, hasta que el aderezo se vea brillante.
Pasa el aderezo a la olla y mezcla con el caldo. Añade los fideos partidos y cocina por 6 a 8 minutos, hasta que estén al dente; mueve de vez en cuando para que no se peguen al fondo.
Licúa el pan francés remojado hasta que quede una crema rústica. Agrégalo poco a poco a la sopa y cocina por 8 a 10 minutos, moviendo suave, hasta que espese y cubra la cuchara sin sentirse pesada.
Agrega las pasas, las aceitunas negras, el orégano seco y el resto de la sal. Cocina 2 minutos más, solo para que el dulzor y la salmuera entren al caldo sin deshacer la sopa.
Corta los huevos sancochados en cuartos y sírvelos sobre la sopa bien caliente. Debe quedar espesa, cremosa y con tropezones visibles de menudencia, fideo, pasas y aceituna.