Sopa andina de olla grande: caldo de carne de res con trigo mote que queda cremoso y con mordida. El zapallo y la papa le dan cuerpo, y los vegetales perfuman el hervor sin robarse el show. Sale densa, sustanciosa, de mercado y frío. Sirves con perejil y queda redonda.

Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.

Deja todo listo antes de prender la olla: corta la carne de res en bocados medianos, pica la cebolla, el ajo, el apio y el poro, y corta la papa, el zapallo, la zanahoria y el choclo en piezas de cuchara. Enjuaga rápido el trigo mote si viene muy almidonado.
Pon en la olla el agua, la carne de res, la cebolla, el ajo, el apio, el poro, la pimienta y un poco más de la mitad de la sal. Lleva a hervor, baja a fuego medio y cocina 35 minutos, retirando espuma si aparece, hasta que la carne esté casi tierna y el caldo huela a sopa de mercado.
Agrega el trigo mote, el zapallo, la papa, la zanahoria, el choclo y el resto de la sal. Cocina a hervor tranquilo por 18 minutos, hasta que la papa esté suave, el zapallo empiece a soltar cuerpo y el trigo siga con mordida.
Aplasta contra la pared de la olla unos trozos de zapallo y papa ya cocidos. No hagas puré toda la sopa: solo queremos que el caldo se ponga ligeramente cremoso y siga teniendo tropezones.
Frota el orégano seco entre las manos y échalo al final. Cocina 2 minutos más, prueba el punto de sal y apaga cuando el caldo se vea denso, brillante y bien unido.
Sirve bien caliente y termina cada porción con perejil picado. La sopa debe caer espesa, con carne tierna, trigo presente y ese fondo andino que abriga sin pedir permiso.