Tallarines verdes peruanos con salsa cremosa de albahaca y espinaca, coronados con bistec apanado dorado y crujiente. Un clásico casero de raíz ítalo-peruana, abundante y muy querido, donde la pasta suave contrasta con la carne recién frita.

Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.

Lava la espinaca y la albahaca. Aplana los bistecs de res con el mazo hasta dejarlos de unos 5 a 7 mm de grosor, sécalos bien y reserva. Pica la cebolla morada y el ajo; deja también medidos el queso, la leche y las pecanas antes de empezar.
Lleva el agua a hervor con parte de la sal. Blanquea la espinaca durante 30 segundos y la albahaca durante apenas 10 segundos; retíralas y escúrrelas muy bien. En esa misma agua cocina el spaghetti según el paquete hasta que quede al dente, normalmente 8 a 10 minutos, y escúrrelo sin enjuagar.
Calienta una pequeña parte del aceite vegetal a fuego medio y cocina la cebolla morada durante 4 minutos, hasta que esté suave. Añade el ajo y cocina 30 segundos más. Licúa este aderezo con la espinaca, la albahaca, el queso fresco, la leche evaporada, las pecanas, parte de la sal y parte de la pimienta negra hasta obtener una salsa lisa, verde y cremosa, sin dejarla excesivamente líquida.
Sazona los bistecs por ambos lados con el resto de la sal y la pimienta negra. Pásalos primero por la harina, luego por el huevo batido y finalmente por el pan rallado, presionando con las manos para formar una capa pareja y fina. Déjalos reposar 5 minutos mientras terminas de ordenar la cocina; la costra debe sentirse bien adherida antes de freír.
Calienta el resto del aceite vegetal a fuego medio-alto, hasta que una miga de pan rallado chisporrotee inmediatamente sin quemarse. Fríe los apanados sin amontonarlos durante 2 a 3 minutos por lado, hasta que la costra esté uniformemente dorada y crujiente. Retíralos sobre papel absorbente en una sola capa y no los apiles.
Vierte la salsa verde en una olla o sartén amplia y caliéntala a fuego bajo durante 1 a 2 minutos, sin dejar que hierva fuerte. Incorpora el spaghetti y mezcla con pinzas hasta que cada hebra quede verde, cremosa y bien cubierta. Sirve de inmediato con el apanado recién frito encima o al lado para proteger el crocante. Salsa sedosa, pasta al dente y apanado que cruja al cortar. 🍝