Un piqueo peruano de masa wantán crujiente y queso fundido. La huancaína cremosa y ajicita lo convierte en un clásico de reuniones: dorado, sabroso y peligrosamente fácil de seguir picando.

Coloca en la licuadora la pasta de ají amarillo, el queso fresco, la leche evaporada, la sal y aproximadamente el 3 % del aceite vegetal. Licúa durante 1 a 2 minutos, hasta obtener una salsa lisa, cremosa y suficientemente espesa para cubrir una cuchara sin escurrirse como leche. Prueba la textura antes de apagar: debe funcionar como dip, no como salsa líquida.
Corta el queso Edam en 18 bastones que entren cómodamente dentro de las masas wantán
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Calienta el 97 % restante del aceite vegetal en una olla mediana a fuego medio-alto. Cuando un pequeño borde de masa chisporrotee de inmediato sin oscurecerse al instante, fríe los tequeños en tandas durante 2 a 3 minutos, girándolos para que doren parejo. Retíralos cuando estén dorados, secos y crujientes por fuera y escúrrelos brevemente sobre papel absorbente. Sirve al momento con la huancaína. ¡Y listo! Si crujen al morder y el queso sigue fundido, llegaron a la mesa en su mejor momento 🤤