Tortilla costeña de huevera de pescado, huevo y cebolla china, sazonada con ajo, pimienta y un toque de comino. La huevera se cocina primero para mantener su sabor marino y después se liga con huevo hasta formar una tortilla dorada por fuera, jugosa y granulosa al centro.

Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.

Lava con cuidado la huevera de pescado y sécala con papel absorbente. Ábrela longitudinalmente y retira la membrana exterior más gruesa; separa la huevera en trozos medianos sin aplastarla. Pica la cebolla china, reservando parte de las hojas verdes para la mezcla final.
Calienta parte del aceite vegetal en una sartén antiadherente a fuego medio. Cocina la parte blanca y verde clara de la cebolla china durante 2 minutos. Agrega el ajo molido, la huevera, la mitad de la sal, la pimienta y el comino. Cocina 5 a 6 minutos, separando suavemente la huevera con la cuchara, hasta que esté firme y completamente cocida pero todavía húmeda.
Pasa la huevera cocida a un bowl y deja entibiar 5 minutos. Bate ligeramente los huevos con la harina sin preparar y el resto de la sal, solo hasta eliminar grumos grandes. Incorpora la huevera y el resto de la cebolla china; mezcla sin triturar los granos.
Calienta el resto del aceite vegetal en la misma sartén a fuego medio-bajo. Vierte la mezcla y distribúyela en una capa pareja. Cocina 4 a 5 minutos, hasta que la base esté dorada y los bordes firmes. Voltea con cuidado y cocina 4 minutos más, hasta que el centro esté completamente cuajado pero siga jugoso.
Sirve la tortilla de huevera recién hecha, entera o cortada en porciones. Debe quedar dorada por fuera, tierna al centro y con los pequeños granos de huevera todavía perceptibles; el huevo une, pero no debe tapar el sabor marino. ¡Y listo! Menos mini-guiso, más tortilla de carretilla costeña. 🐟🍳