Una tortilla casera de huevo y verduras, dorada por fuera y tierna al centro. Ligera, rendidora y muy de diario, con verduras salteadas que conservan sabor y textura. De esas cenas simples que resuelven sin sentirse improvisadas.

Corta la cebolla morada y el zapallito italiano en cubos pequeños, ralla grueso la zanahoria y corta la espinaca en tiras. Mantén los cortes pequeños y parejos para que las verduras se distribuyan bien y la tortilla pueda cuajar sin zonas gruesas.
Calienta algo más de la mitad del aceite vegetal en una sartén a fuego medio. Cocina la cebolla y la zanahoria durante 3 a 4 minutos, hasta que la cebolla esté suave; luego agrega el zapallito y saltea 4 minutos
Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.

Bate los huevos con la sal y la pimienta durante unos 20 segundos, solo hasta unir claras y yemas. Agrega las verduras salteadas y mezcla hasta repartirlas de forma pareja; no hace falta incorporar aire.
Devuelve la sartén a fuego medio-bajo con el resto del aceite vegetal y cocina la mezcla en dos tandas para que sea fácil voltearla. Extiende la mitad en una capa pareja y cocina 3 a 4 minutos, hasta que la base esté dorada y la superficie casi cuajada; voltea con la espátula y cocina 2 a 3 minutos más, hasta que el centro esté firme pero todavía jugoso. Repite con la segunda mitad.
Sirve la tortilla caliente o tibia apenas termine de cuajar. ¡Y listo! Si está dorada por fuera, mantiene el centro tierno y las verduras aparecen repartidas en cada corte, salió como debía. 😌