Dulzor profundo y el carácter frutal de la Borgoña macerada con paciencia. El Uvachado es el espíritu de la selva sanmartinense, un licor que celebra la exuberancia amazónica en cada copa. Intenso, meloso y con esa energía vibrante que solo el tiempo sabe madurar.

Desgrana la uva Borgoña, descarta tallos y granos dañados, y lávala con cuidado. Déjala escurrir 10 minutos; debe entrar limpia, pero no chorreando agua.
Calienta el agua con el azúcar rubia por 4 a 5 minutos, hasta que se disuelva y forme un almíbar ligero. Apaga el fuego y mezcla la miel hasta que quede fluida.
Deja enfriar el almíbar por 15 minutos, hasta que esté a temperatura ambiente. Si lo mezclas caliente con el aguardiente, levanta alcohol de más y el aroma se pone agresivo.
Coloca la uva Borgoña en un frasco limpio de boca ancha. Agrega el aguardiente y el almíbar frío, tapa bien y mueve suave para integrar sin romper demasiado la fruta.
Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.

Macerar en lugar fresco y oscuro por 14 días, moviendo el frasco cada 2 o 3 días. El líquido debe verse rubí oscuro, con aroma frutal y dulzor integrado.
Cuela el uvachado sin aplastar fuerte la uva y embotella el licor. Déjalo reposar 1 día más si puedes; se sirve a temperatura ambiente o frío, en copa pequeña.