Vibrante mosaico de vegetales crocantes y hongos Shiitake envueltos en una sedosa salsa de umami profundo. Es la esencia de la cocina oriental en casa, un equilibrio perfecto entre nutrición y sabor salteado al fuego vivo. Ligero, potente y directo al paladar.

Corta los hongos shiitake en láminas gruesas, el brócoli en arbolitos pequeños, la zanahoria en medias lunas delgadas, el pimiento
Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.

Mezcla la salsa de soya, la salsa de ostión, el agua, el almidón de maíz, el azúcar y la pimienta blanca hasta que no queden grumos. La salsa debe verse ligera; espesará recién en el wok.
Calienta el aceite vegetal en wok o sartén grande a fuego alto. Agrega el ajo, el jengibre y los hongos shiitake; saltea por 2 a 3 minutos, hasta que los hongos se doren un poco y huelan profundo.
Suma el brócoli, la zanahoria, el holantao y el pimiento. Saltea por 3 a 4 minutos, moviendo seguido, hasta que los colores se vean vivos y las verduras sigan crocantes.
Agrega la col china y vierte la salsa preparada. Cocina por 1 a 2 minutos, solo hasta que la salsa se vuelva brillante y sedosa y cubra las verduras sin volverlas blandas.
Apaga el fuego, añade el aceite de ajonjolí y la cebolla china. Mezcla 30 segundos y sirve caliente, con la salsa apenas pegada a las verduras y los hongos jugosos.