
Un clásico chifa donde chaufa y tallarín aterrizan en el mismo wok. Arroz suelto, fideos, pollo, tortilla y frejol chino salen humeantes, bien salteados y cargados de umami sin convertirse en una masa pesada. Contundente, callejero y peligrosamente fácil de seguir comiendo.
30 min
Un emblema del chifa peruano hecho para el fuego fuerte. El arroz queda suelto y ligeramente tostado, con pollo dorado, huevo tierno y ese fondo de sillao, kión y cebolla china que lo vuelve inconfundible.
25 min
Un arroz de sartén que convierte el frío del día anterior en granos sueltos y tostados. Huevo suave, jamón dorado y verduras con mordida se cruzan con sillao y ajonjolí sin empapar el grano. Sale rápido, llena bien y tiene la peligrosa costumbre de desaparecer directo de la sartén.
18 min
Un postre peruano de aprovechamiento que convierte el chancay en algo mucho más serio. Húmedo, suave y acaramelado, conserva pequeños trozos de pan entre pasas, vainilla y canela. Económico, casero y rendidor: de esos dulces que mejoran cuando llegan a la mesa.
90 min
Un recalentado criollo convertido en orgullo de sartén. Arroz y frejoles se funden con ají amarillo y aderezo hasta quedar melosos por dentro, mientras el fuego concentra el sabor en una capa tostada. El tipo de plato que uno termina preparando a propósito, aunque no haya sobrado nada.
35 min
Una dupla criolla hecha para juntar costra y wok. El tacu tacu queda dorado por fuera y cremoso al centro, mientras el lomo llega jugoso y brillante con las verduras todavía vivas. Cuando ese jugo alcanza la parte tostada, la siguiente cucharada deja de ser opcional.
35 min
Un clásico marino que lleva el tacu tacu directo a la cevichería. La costra dorada protege un centro cremoso de arroz y frejol bajo un picante sedoso de mariscos, ají amarillo y ají panca. Sirve el primero y probablemente quieras escuchar otra vez ese dorado en la sartén antes de que desaparezca la fuente.
40 min
Dos dorados criollos en un mismo plato. El tacu tacu conserva su centro cremoso bajo una costra firme, mientras una sábana de res fina y crocante lo cubre casi por completo. La primera cuchillada rompe ambas capas a la vez; después, el plato prácticamente se encarga solo.
40 min
Cremosa amalgama de pallares y arroz con una costra dorada que encierra el alma de la cocina criolla. Es la esencia del hogar peruano transformada en una textura irresistible y reconfortante. Tradición pura en cada bocado.
35 minConvierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.
