
Aderezo frío, cremoso y bien herbal, armado con base de mayonesa, crema agria y un toque de buttermilk para que quede fluido. Entra con eneldo y perejil, y se redondea con ajo y cebolla en polvo. Sale blanco pálido, suave y con ese golpe fresco que levanta cualquier ensalada.
25 min
Alitas doradas y crujientes, bañadas al final en la clásica mezcla de salsa picante de cayena y mantequilla. El horno mantiene la receta práctica sin perder el carácter de unas buenas Buffalo wings: picantes, ácidas, brillantes y hechas para comer con las manos.
Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.
