
Un refresco peruano de cebada, ligero y bien frío. Suave sabor tostado, perfume de canela y dulzor moderado hacen de esta bebida casera una compañera clásica del almuerzo. Económica, rendidora y especialmente buena cuando cae con bastante hielo.
30 min
Agua de flor de Jamaica de rojo rubí y acidez vibrante, suavizada con el dulzor justo. Primero sacamos un concentrado oscuro, luego lo diluimos y lo enfriamos con hielo para que quede limpio y refrescante. Simple, directa y con ese golpe ácido que te despierta.
Convierte lo que encuentras en una experiencia que realmente puedes llevar a tu cocina.
